Por Dulce Carolina Enríquez Soto
El Goethe-Institut nos lleva a un viaje al pasado lleno de historia, pues en sus comienzos en el año de 1951, cuando el Instituto se solidificó de nuevo después de la guerra, su principal objetivo fue formar a profesores de alemán que se encontraban alrededor del mundo enseñando el idioma. Sin embargo, rápidamente esto cambió.

Tras años de transmitir el conocimiento de la lengua y la cultura alemana, el Goethe – Institut celebra su setentavo aniversario; un instituto que más que un lugar de estudio nos inculca la fascinación por la cultura, tradiciones, arte, y nos sumerge en un intercambio cultural fantástico en los 98 países donde se encuentra presente.
A pesar de los tiempos difíciles –la falta de tecnologías, la lucha de poderes, la problemática política, protestas estudiantiles y guerras -, el Instituto supo afrontar cada una de las trabas y logró expandir a territorios como Asia y África, ya que, desde aquel entonces, tenía muy en claro la enseñanza del idioma alemán, pero al mismo tiempo su finalidad estaba más allá; estaba en sumergirse en un estilo de vida, en compartir e intercambiar culturas, y empaparse de la sabiduría de cada persona diferente a un solo círculo rutinario.
Hoy en día es una Institución en la que podemos sentir que tenemos un cachito de Alemania en cada país. Además de seguir transmitiendo el idioma, se encarga de planear eventos a los que alumnos y el público en general pueden asistir – e incluso participar – y disfrutar de viajes culturales, eventos musicales, de arte, cine y literatura entre otros, teniendo un enorme impacto en el desarrollo de las personas a nivel intelectual-educativo, abriendo puertas, abriendo mentes, creando, inspirando, a las generaciones hacia el enfoque cultural.
Sede del Instituto Goethe en Múnich, Alemania – El IG es una asociación cultural alemana que opera en todo el mundo promoviendo el estudio de la lengua alemana

¿Ahora puedes imaginar los cambios tan grandes a los que el Goethe se han tenido que adaptar durante todos estos años?
Los métodos de enseñanza en el pasado eran muy distintos a los de hoy en día. Era normal que la enseñanza en las escuelas del aquel entonces promocionaran “la fuerza”, “liderazgo”, “poder” en vez de la “cultura”, como tal. Estos no fueron los únicos obstáculos que tuvo que atravesar el instituto, ya que en su búsqueda de sacar a relucir lo interesante y diversa que es la cultura alemana, normales educacionales anticuadas hacían del proceso algo bastante complicado.

