Por Salomé Burga
Descubriendo el mundo del mediador en Alemania
Un mediador es una persona que actúa como intermediario entre dos o más partes en conflicto. Utilizando técnicas comunicativas y visuales, ayuda a aclarar el conflicto y buscar soluciones beneficiosas para todos.
Katja Herkommer, mediadora certificada, trabaja en el Instituto de Mediación LIKOM en Ludwigsburg desde hace más de 5 años. Ella nos cuenta de primera mano sobre el proceso de convertirse en mediador en Alemania. ¡Descubre cómo construir puentes duraderos y soluciones ganar-ganar!
Se puede imaginar a un mediador como un puente que llega a ambos (o más) lados. Mediante este puente, se logra que los partidos en conflicto, cada uno en su lado, reestablezcan su comunicación.
Katja coméntanos por favor que es una Ausbildung ¿Qué tiempo dura?
Una Ausbildung es una formación específica para obtener una calificación profesional. Hay diferentes formas de Ausbildung. La más común en Alemania es la dual, en la cual un aprendiz firma contrato de aprendizaje con una empresa y recibe un sueldo mensual. En esta empresa aprende las partes prácticas mientras lo teórico se enseña en una escuela de formación profesional.
En Alemania existen más de 320 diferentes formaciones en modalidad dual, por ejemplo: empleado bancario titulado (Bankkaufmann), ayudante de un laboratorio químico (Chemielaborant) y viticultor (Winzer) entre otros. La duración de una Ausbildung dual es en promedio de dos a tres años. Varía según el tema y según la educación escolar de la persona que la hace.

Existe otro tipo de Ausbildung, que se llama Fortbildung, como por ejemplo para ser mediador, y esta es una formación no-dual. Esto significa, que no hay una cooperación con una empresa, sino que la persona la hace por su propia cuenta. Generalmente, esta Fortbildung no requiere muchas precalificaciones para asistir y dura mucho menos tiempo.
¿Qué es un mediador?
Un mediador es una persona que actúa de intermediario entre dos o más partidos de un conflicto. Mediante técnicas comunicativas y visuales ayuda a estos partidos a aclarar el conflicto y a buscar soluciones beneficiosas (win-win) para todos, lo que hace que, además, sean duraderas.
Se puede imaginar a un mediador como un puente que llega a ambos (o más) lados. Mediante este puente, se logra que los partidos en conflicto, cada uno en su lado, reestablezcan su comunicación. Mientras más dure la mediación, menos será necesario el puente porque las partes, en el mejor de los casos, lograrán reconstruir su propio puente encontrando soluciones beneficiosas para todos. Por medio de este puente podrán también mantener una comunicación estable en futuros conflictos.
¿Cuál es el proceso de formación para convertirse en mediador en Alemania?
En Alemania, nombrarse “mediador”, no es una denominación protegida. Significa que cada persona tiene el derecho de llamarse mediador. Sin embargo, existe una Ley de Mediación en la cual se determinan las condiciones para llamarse “mediador certificado” (zertifizierter Mediator):
Primero, se recomienda buscar un instituto que ofrezca la formación basada en el reglamento de la Ley de Mediación para obtener el título “mediador certificado”. De esta manera, se garantiza que la Ausbildung incluya todos los contenidos necesarios para obtener una formación de calidad.
Segundo, la formación para ser “mediador certificado” dura 130 horas (en promedio son entre 15 y 16 días) . En LIKOM se refuerza aún más el aprendizaje con encuentros de los participantes más allá de las clases, para consolidar lo aprendido y para practicar en juegos de roles.
El costo de la Ausbildung varía según los institutos que ofrecen esta formación. En LIKOM, por ejemplo, hay posibilidades de recibir becas por parte de la Unión Europea, que cubren una parte de los costos.
Además de las 130 horas de enseñanza, los aprendices tienen que participar en casos reales de mediación que serán supervisados, para finalizar con el título “mediador certificado

Además de las 130 horas de enseñanza, los aprendices tienen que participar en casos reales de mediación que serán supervisados, para finalizar con el título “mediador certificado”.
¿Qué habilidades y conocimientos son necesarios para ser un mediador efectivo?
Para ser un mediador efectivo, es indispensable tener un alto nivel de autorreflexión y empatía. Los mediadores son líderes del proceso y, por lo tanto, responsables para mantener el hilo rojo de la mediación. Esto se hace por medio de preguntas y otras técnicas de comunicación. Eso significa, que no es necesario tener un amplio conocimiento sobre el tema del conflicto, sino tener la asertividad y también la humildad para reconocer las angustias y las necesidades de los partidos del conflicto, lo que lleva a la creación de las preguntas necesarias para fomentar el avance del proceso.
¿Cómo se evalúa y se certifica la competencia de un mediador?
En la Ley de Mediación (Mediationsgesetz) se determinan los contenidos y los pasos a seguir para ser mediador certificado. Al finalizar el curso, el instituto que proporciona la formación emite un certificado en el cual se constata que el aprendiz es mediador certificado, es decir, que ha participado en las 130 horas de enseñanza y que ha hecho un determinado número de supervisiones sobre sus casos de mediación.
Cuando una persona quiere saber, si un mediador realmente es un mediador certificado, pide este documento al mediador mismo. No existe una entidad oficial que otorga este título.
Más allá existen varios certificados de entidades privadas o cuerpos oficiales que en su mayoría tienen como mínimo los requerimientos estipulados por la Ley de Mediación. En el caso de LIKOM, por ejemplo, se otorga el título “Wirtschaftsmediator*in (IHK)”, es decir, además de recibir el título “mediador certificado” se recibe un título de la Cámara de Industrias y Comercio (IHK), ya que es una formación en cooperación con esta entidad que se enfoca en mediaciones en el ámbito empresarial.
¿Existen diferencias en la formación de mediadores según el ámbito en el que se trabaje, por ejemplo, en el ámbito empresarial o en el ámbito familiar?
La mediación es un proceso estructurado que consta de cinco fases y estas se aplican de manera universal, independientemente del ámbito del conflicto. Sin embargo, existen diferencias según la naturaleza del conflicto: Primero, el énfasis que se pone en estas cinco fases puede variar. Segundo, hay circunstancias acompañantes muy diferentes y que requieren estrategias y métodos particulares.
Por ejemplo; en conflictos empresariales es muy importante tomar en cuenta las jerarquías de los partidos en conflicto, así como la confidencialidad de lo hablado, para crear un espacio abierto en el cual los empleados puedan expresarse libremente sin sufrir desventajas por parte de sus superiores. En cambio, conflictos familiares casi siempre son muy emotivos; pueden existir heridas emocionales muy profundas que surgieron muchos años atrás. El proceso para reconocer estas heridas puede ser largo y doloroso para todos los partidos y, por lo tanto, requiere un procedimiento cuidadoso.
¿Cómo está evolucionando la formación de mediadores en Alemania para adaptarse a los cambios en la tecnología y en la sociedad?
La mediación se basa en un contacto profundo entre el mediador y los partidos para poder aclarar el conflicto. Si bien la forma predominante para desarrollar procesos de mediación ha sido la presencial, en la actualidad se ha ampliado también a lo virtual. Por ello la capacitación sobre nuevas tecnologías es una parte inherente a la formación de mediadores certificados. En esta se enseña cómo los métodos de la mediación presencial se pueden aplicar en una video-llamada, además del uso de programas específicos para realizar mediaciones en línea, en las cuales puedan participar más de dos partidos del conflicto.
La ampliación de tecnologías refleja el cambio de la sociedad. Hoy en día, para muchas personas ser flexible es muy importante. Mediante video-llamadas o llamadas telefónicas se les hace más fácil participar en un proceso de mediación.
Sin embargo, el encuentro presencial aún es preferible siempre y cuando sea posible. La ampliación de teconologías refleja el cambio de la sociedad. Hoy en día, para muchas personas ser flexible es muy importante. Mediante video-llamadas o llamadas telefónicas se les hace más fácil participar en un proceso de mediación.
¿Qué papel juegan las habilidades interculturales y lingüísticas en la formación de mediadores?
La cultura es un concepto muy amplio y no solamente incluye las particularidades de un país o una sociedad, sino también las particularidades de un área corporativa de una empresa, entre otras.
Por ejemplo; en un gran hotel existen diferentes unidades organizacionales con diferentes culturas – los chefs en la cocina tienen una cultura laboral muy diversa a los gerentes. Es muy lógico que la forma de hablar e interactuar varíe según el área de responsabilidad donde se mueve una persona.
Por lo tanto, una mediación siempre tiene un aspecto intercultural y debido a esto, los mediadores necesitan una alta sensibilidad para percibir estas diferencias interculturales y trabajar de una manera respetuosa con ellas. Por ello, el aprendizaje de estratégicas y métodos para reforzar esta habilidad son parte esencial de la formación para ser mediador.
Expresarse de una manera clara y específica es también una aptitud clave para mantener el hilo rojo en un proceso de mediación. En la formación se enseñan abundantes técnicas de comunicación y de entrevista. Es decir, durante esta, se incrementa la habilidad lingüística de los aprendices, lo cual amplía sus modos de expresión y de entendimiento.

¿Cómo se promueve la diversidad y la inclusión en la formación de mediadores?
La formación es abierta para todas las personas interesadas en la mediación. Generalmente, el curso consta de personas con trasfondos muy diversos, sean en el área de trabajo, la edad, el sexo o la visión del mundo. Por lo tanto, los aprendices son muy diversos y crean, con su forma de ser, un ambiente muy diverso.
¿Qué retos enfrentan los mediadores en Alemania y cómo se pueden superar?
Hasta el momento la mediación no se aplica en toda Alemania. Hay mucha gente que no conoce esta forma de resolver conflictos y prefiere consultar un abogado, aún cuando en su caso una mediación sería mucho más conveniente.
El día a día de los mediadores en Alemania es hacer un trabajo de alta calidad, para crear una imagen positiva que paulatinamente se difunda por todo el país. Es una labor de pasos pequeños que requiere mucha fortaleza y paciencia. Sin embargo, se perciben sus frutos ya que la mediación está recibiendo más atención, tanto por parte de entidades oficiales como por parte del Gobierno Federal y de entidades privadas, como los seguros de protección jurídica que ofrecen el servicio de mediación a sus clientes.
¿Cuál es el impacto de la formación de mediadores en la sociedad alemana?
Mediadores ayudan a resolver conflictos de una manera pacífica. Su actividad beneficia la creación de una sociedad más justa, más solidaria y más sostenible. Suena como una utopía. Sin embargo, la mediación puede ser un camino para llegar a este fin.
¿Qué consejos le daría a alguien interesado en convertirse en mediador en Alemania?
¡Que haga la formación! Convertirse en mediador no sólo es aprender métodos de comunicación y de resolver conflictos. Es mucho más: Hacer esta formación abre nuevos horizontes. La autorreflexión que se realiza y la autoestima que se gana cuando los conflictos pierden su carácter de amenaza, promueven un fuerte impacto en el desarrollo personal.
Yo recomiendo a una persona que se está convirtiendo en mediador que mantenga siempre un alto nivel de autorreflexión. Es la única forma de seguir aprendiendo.
Muchas gracias Katja
Encuentra más de Katja aquí:
Edición: Romina Tumini

